El Banco Central de República Dominicana mantuvo sin variación su tasa de política monetaria en 5.25 % anual durante su reunión de marzo de 2026, en un escenario marcado por el aumento de la incertidumbre internacional, el repunte de los precios del petróleo y una recuperación gradual de la economía dominicana.
La decisión también dejó sin cambios la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez, conocida como Repos a un día, en 5.75 % anual, así como la tasa de depósitos remunerados overnight, que continúa en 4.50 % anual. La medida fue adoptada en medio de un contexto internacional más complejo, caracterizado por el escalamiento del conflicto bélico en el Medio Oriente, situación que ha provocado un incremento importante en los precios del petróleo y otras materias primas. A nivel local, el Banco Central consideró que la actividad económica ha mostrado señales de recuperación en los primeros meses del año y que las expectativas de inflación permanecen dentro de la meta establecida.
En el documento explicativo de la medida, el Banco Central indican que el comportamiento del petróleo ha sido uno de los principales factores tomados en cuenta por la autoridad monetaria. El precio del barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) aumentó alrededor de 50 % durante marzo, al pasar de US$67 en febrero a niveles superiores a los US$100 en marzo. Este incremento ha estado asociado a una reducción de la oferta mundial de crudo derivada del conflicto en Medio Oriente.
El organismo agregó que ese aumento del petróleo genera presión sobre los costos de transporte, producción e importación de mercancías, lo que puede trasladarse a los precios internos. El Banco Central advirtió que el conflicto representa un choque de oferta negativo, debido a que encarece las materias primas importadas y otros insumos estratégicos para la economía dominicana.
Frente a ese panorama, el Gobierno anunció medidas para reducir el impacto sobre la población y las empresas, mediante subsidios parciales a los combustibles y otros productos, así como asistencia social dirigida a los sectores más vulnerables. También prevé mantener la ejecución del gasto de capital.
En el ámbito local, la inflación interanual se moderó a 4.67 % en febrero, manteniéndose dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. La entidad explicó que este comportamiento ha sido favorecido por la normalización en la oferta de alimentos, luego de los fenómenos climáticos registrados a finales del pasado año.
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta, también se mantuvo dentro del rango meta al ubicarse en 4.76 % interanual en febrero.
No obstante, el Banco Central indicó que sus proyecciones apuntan a que la inflación podría verse afectada en el corto plazo por el encarecimiento del petróleo y sus derivados. Aun así, la previsión oficial es que el indicador cierre 2026 dentro del rango meta, en la medida en que se reduzca el impacto de la crisis energética. El entorno internacional también influyó en la decisión monetaria. En Estados Unidos, la economía continúa mostrando fortaleza, con una proyección de crecimiento de 2.4 % para 2026, según Consensus Forecasts. Sin embargo, el mercado laboral ha comenzado a dar señales de debilidad, luego de que la tasa de desempleo aumentara a 4.4 % en febrero.
La inflación estadounidense se ubicó en 2.4 % en febrero, todavía por encima de la meta de 2.0 %. Ante el riesgo de nuevas presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento energético, la Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia en un rango de 3.50 % a 3.75 % durante marzo. Al mismo tiempo, los analistas han pospuesto sus expectativas de recortes de tasas para el resto del año.
En la Zona Euro, el panorama económico se ha deteriorado por la evolución del conflicto bélico. El Banco Central Europeo redujo su previsión de crecimiento a 0.9 % para 2026 y elevó su estimación de inflación promedio a 2.6 %. Ante ese escenario, la entidad europea ha reiterado que está preparada para actuar con el objetivo de preservar la estabilidad de precios.
En América Latina, las perspectivas apuntan a un crecimiento promedio de 2.1 % en 2026. Aunque la inflación permanece dentro de los rangos meta en la mayoría de los países, gran parte de los bancos centrales de la región ha optado por mantener sin cambios sus tasas de política monetaria.
Y generadores de divisas con un buen desempeño
Pese al entorno internacional, el Banco Central destacó que las condiciones financieras internas permanecen favorables. Durante marzo, las tasas de interés bancarias se mantuvieron estables y el crédito privado en moneda nacional registró una expansión cercana al 9 % interanual.
Además, los agregados monetarios crecieron por encima del PIB nominal al cierre de marzo, mientras la actividad económica mostró señales de mejoría. El indicador mensual de actividad económica registró un crecimiento interanual de 3.5 % en enero y de 3.9 % en febrero. Para el cierre de 2026, la institución proyecta que la economía dominicana crecería entre 3.5 % y 4.0 %, apoyada en la recuperación de la inversión y en la resiliencia de la demanda externa.
El Banco Central también resaltó que las actividades generadoras de divisas continúan mostrando un desempeño favorable, lo que ha contribuido a mantener una estabilidad relativa del tipo de cambio. El peso dominicano acumula una apreciación cercana a 4 % a marzo de este año.
A esto se suma que las reservas internacionales rondan los US$16,000 millones, equivalentes a 12 % del producto interno bruto y a unos seis meses de importaciones.