El Gobierno de España decidió cerrar su espacio aéreo a aeronaves estadounidenses implicadas en operaciones militares contra Irán, en una medida que busca evitar una escalada del conflicto.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, aseguró que no se ha autorizado ni el uso de bases militares ni del espacio aéreo español para acciones relacionadas con la guerra. “No se autoriza el uso de las bases y, por supuesto, tampoco el del espacio aéreo español para actuaciones vinculadas con la guerra en Irán”, afirmó.
Robles indicó que esta posición fue comunicada desde el inicio a Estados Unidos. En la misma línea, el canciller José Manuel Albares explicó que la decisión responde a la intención de “no hacer nada que pueda fomentar una escalada”.
Desde Washington, un funcionario de la Casa Blanca afirmó a la BBC que las fuerzas estadounidenses están cumpliendo sus objetivos dentro de la operación militar denominada “Epic Fury” y que no requieren apoyo de España ni de otros países.
Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, criticó la postura española y advirtió que este tipo de decisiones podría poner en cuestión la conveniencia de la permanencia de Estados Unidos en la OTAN.
La tensión también se trasladó al ámbito político y comercial. El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con imponer un embargo total a España. “Vamos a cortar todo comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, declaró a inicios de marzo.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha sido uno de los críticos más firmes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, a la que ha calificado de “insensata” e “ilegal”. Sánchez confirmó además que se negó el uso de las bases conjuntas de Rota y Morón para estas operaciones.
Como consecuencia de esta decisión, los bombarderos estadounidenses desplegados en Reino Unido deberán modificar sus rutas y rodear la península ibérica, ya sea por el Atlántico o a través de Francia. Según medios españoles, solo podrían utilizar el espacio aéreo en caso de emergencia.
El conflicto también ha generado tensiones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo, lo que ha impactado en los precios internacionales del crudo en medio de la incertidumbre geopolítica.