Por: Carmen Iliana
La iniciativa de la Junta Central Electoral (JCE), presentada en Madrid, nuevamente abre una puerta importante —y necesaria— a la participación de los dominicanos en el exterior en los procesos electorales del país. La recepción de propuestas para las Oficinas de Coordinación Electoral en el Exterior (OCLEE) no solo representa la transparencia institucional, sino también un reconocimiento al peso real de la diáspora en la vida democrática nacional.
Que ciudadanos dominicanos residentes fuera del territorio puedan postularse para formar parte de estas estructuras es, sin duda, un avance. Durante años, la diáspora ha sido un pilar económico y social para la República Dominicana, pero su incidencia en la toma de decisiones políticas ha estado limitada. Esta apertura va en la dirección correcta: integrar talento, experiencia y compromiso más allá de las fronteras.
Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece. La distribución anunciada —donde 6 de los 9 miembros de las OCLEE corresponderían a delegados de partidos políticos— plantea una interrogante legítima: ¿hasta qué punto esta apertura es realmente inclusiva y no una extensión de las estructuras partidarias tradicionales? Si bien los partidos son actores fundamentales en cualquier democracia, su peso dentro de estos espacios podría reducir el margen de participación de ciudadanos independientes.
El argumento de la representación proporcional, vinculado a la realidad electoral de la circunscripción 3 del exterior, tiene lógica desde el punto de vista técnico. Pero en términos de percepción ciudadana, puede interpretarse como una limitación a la diversidad de voces que se busca integrar.
Aun así, la iniciativa merece ser rectificada cada cuatro años. No es menor que la JCE, encabezada por Román Andrés Jáquez Liranzo, impulse mecanismos que acerquen a la diáspora a los procesos institucionales. El reto ahora será que para las próximas Elecciones Quede garantizada en una participación real, equilibrada y transparente.
Otro aspecto positivo es el anuncio del nuevo proceso de renovación de la cédula, que iniciará en mayo mediante un sistema de citas. Este cambio, que elimina el esquema basado en el mes de cumpleaños, apunta a una gestión más eficiente y adaptada a las necesidades de los dominicanos en el exterior, quienes muchas veces enfrentan barreras logísticas para acceder a estos servicios.