Inicio Actualidad“Rent”: dolor, luchas, decadencia y apuesta por una obra trascendental

“Rent”: dolor, luchas, decadencia y apuesta por una obra trascendental

Por Redacción Radar 360
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El montaje dominicano de “Rent” en el Palacio de Bellas Artes, que se presenta de nuevo este viernes en Bellas Artes, no debe entenderse únicamente como la importación de un clásico de Broadway, sino como un acto de traducción cultural.

La obra, concebida en los años noventa por Jonathan Larson, se inscribe en un contexto de precariedad urbana y crisis sanitaria; sin embargo, al ser encarnada por un elenco dominicano, adquiere resonancias propias que dialogan con las tensiones sociales de nuestro presente.

Ambientada en Nueva York en los años 90, aborda la vida de jóvenes artistas enfrentando precariedad, amor, amistad y enfermedad. Se trataron temas como VIH, adicciones, identidad y homosexualidad, que aún generan debate en la sociedad dominicana.


La dirección de Waddys Jáquez apostó por una estética que no busca mimetizar la versión original, sino que la reinterpreta con un pulso contemporáneo. 

La música en vivo y la energía coral del elenco transmitieron una vitalidad que, más allá del virtuosismo técnico, se convirtió en un gesto político: afirmar que el teatro musical puede ser un espacio de resistencia y de comunidad en un país donde las artes escénicas aún luchan por su lugar en la esfera pública.

El público no fue un mero espectador pasivo. Su respuesta —ovaciones de pie, lágrimas compartidas — reveló que “Rent” no es solo entretenimiento, sino un ritual colectivo. 

En ese sentido, la obra funcionó como catalizador de una sensibilidad social que reconoce la urgencia de hablar de diversidad, enfermedad, marginalidad y amor sin concesiones.

La producción de Javier Grullón y Karla Fatule (quienes, lógico, también intervienen en el elenco junto a otros artistas como Laura Rivera, Tony Almont, Héctor Aníbal, Nico Clínico, Techy Fatule, Guille Martín, JJ Sánchez, Carolina Jiménez, Claudia González, Josué Hirujo, Natacha Hernández, Tomás Alfonso, Omar Difó y Arlene Marie) nos hace creer en el talento local como aliciente esperanzador de continuidad artística comprometida.

Lo más notable del montaje fue su capacidad de situar la precariedad como estética y como ética. La escenografía de Fidel López, deliberadamente austera, sin buscar una belleza prefabricada que, ni existía, ni era necesaria: Entender el discurso desde la arquitectura, también es arte. Chapó.

No ocultaba las grietas: las hacía visibles, recordándonos que la belleza puede surgir de lo incompleto. Esa decisión escénica se convierte en metáfora de la vida misma, donde la fragilidad es inseparable de la potencia creativa.

“Rent” es un conjunto de tantas cosas que jugaron a favor de sacar adelante un proyecto difícil e intenso: la música en vivo (como deben presentarse los musicales) a cargo de Junior Basurto Lombas; la dirección de voces de Paola González; la colaboración coreográfica entre Waddys y Erck Rocke; el vestuario a cargo de Marcos Malespín y la regiduría de Estefany Piña…

Este montaje noo fue simplemente un espectáculo exitoso; fue un ensayo sobre la posibilidad de vivir —y de crear— en medio de la incertidumbre. Un recordatorio de que el teatro, cuando se atreve a incomodar y a conmover, se convierte en un acto de resistencia cultural.

El musical se presentó los días 1, 2 y 3 de mayo en la sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes y tendrá una función adicional este viernes 8 de mayo.

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