Por Miguel Rivera – Analista Político
Desde el inicio de su gestión, el presidente Luis Abinader ha enarbolado la bandera de la tolerancia cero contra la corrupción.
Sin embargo, tras varios años en el poder, la aplicación de esta regla parece depender menos de la gravedad del hecho y más de quién sea el protagonista.
El «tren gubernamental» ha tenido paradas obligatorias para unos, mientras que otros parecen viajar con un pase VIP que los hace inmunes a cualquier descarrilamiento.
La lista de los Sacrificables que han tenido que bajarse del tren es larga y, en su mayoría, la salida fue empujada por el escrutinio de los medios.
Kimberly Taveras: El primer gran «ruido». La exministra de la Juventud renunció tras no poder explicar su patrimonio en un reportaje de Nuria Piera.
Luz del Alba Jiménez: Su sucesora también fue destituida por supuestas irregularidades en licitaciones.
Adán Peguero e Inposdom: Su salida fue inminente tras escándalos relacionados con contratos irregulares.
Hugo Beras: El escándalo del Intrant y los semáforos hizo que su permanencia fuera insostenible.
Rafael Félix (ITLA): El caso más reciente; tras denuncias de Supuestos manejos cuestionables, el presidente no dudó en firmar su destitución para calmar las aguas.
En la otra acera están los Llamados Intocables, funcionarios que, a pesar de ruidos similares o peores, permanecen en sus puestos o son simplemente rotados.
¿Qué tienen ellos que no tuvieron los demás? ¿Es mérito o es el famoso «padrino mágico»?
Milton Morrison: Cuestionado en Edesur por facturación excesiva, fue «reciclado» hacia el Intrant.
Bartolomé Pujals: Ex director de la OGTIC estuvo en el ojo del huracán por el polémico alquiler de un edificio por cientos de millones de pesos , fue enviado como Embajador representante permanente de RD ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)
Gloria Reyes: El programa Supérate ha sufrido fraudes masivos con tarjetas, pero la cabeza política del programa ha sido defendida con uñas y dientes desde el Palacio , Actualmente nombrada ministra de la Mujer.
Fernando Durán (Banco Agrícola): Sectores han cuestionado el manejo de recursos, pero sobre su gestión reina un silencio administrativo sepulcral.
Si de algo estamos seguros en esta administración, es que cuando pensábamos que lo habíamos visto todo, un nuevo escándalo sale a relucir dejando sorprendidos a todos. La capacidad de asombro del dominicano se pone a prueba cada semana con nuevas revelaciones que parecen sacadas de un guion de ficción.
La gran interrogante queda en el aire de cara al futuro: al final del 2028, ¿a cuánto ascenderá la lista de los destituidos frente a la de los «salvados» por la gracia del poder? ¿Seguirá siendo el ruido mediático el único juez, o veremos finalmente una vara que mida a todos por igual?
Por ahora, solo nos queda observar el tablero y ver quién cae y quién se mantiene de pie. Esperemos.